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LEKAROZ | COLEGIO DE NUESTRA SEÑORA DEL BUEN CONSEJO

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Vista del Colegio de Nuestra Señora del Buen Consejo

Emplazado en el barrio de Uharte de Lekaroz, lo que hoy conocemos como Instituto de Enseñanza Secundaria, solo es una parte del conjunto de edificios que levantaron los capuchinos guiados por el Padre Joaquín María de Llevaneras, allá por 1888, inaugurándose las instalaciones tres años mas tarde.

Hoy en día, la comunidad religiosa ha abandonado las instalaciones y el Gobierno de Navarra es quien las ha comprado para llevar a cabo en ese solar algún proyecto todavía sin determinar.

El conjunto constaba de un edificio o pabellón destinado a la comunidad religiosa y otro destinado a la colegial y entre las dos se levantaba la iglesia. Esta iglesia que mantiene una planta tradicional de tres naves separadas por pilares cruciformes, está presidido por un retablo ejecutado a finales del siglo XIX por el maestro Fray Antonio de Vera. Y como pieza estrella de la iglesia había (recientemente los capuchinos vaciaron todas las cosas de valor tanto del colegio como del convento, que eran numerosas y valiosísimas, y las donaron a museos, universidades, etc, con tal de no perderse la gran labor de investigación realizada por dicha comunidad durante todo el tiempo que permanecieron en Lekaroz) un crucificado perteneciente al gran maestro Alonso Cano, llevado a cabo en los años de su época madrileña, en la primera mitad del siglo XVII.

En los jardines del convento se emplazan asimismo dos esculturas de piedra, una de ellas representando al fundador del Colegio, el Reverendísimo Padre Llevaneras obra del escultor Jorge Oteiza, y la otra constituye una obra de corte organicista llevada a cabo por Faustino Aizkorbe.