Arraioz

Arraiozen bista panoramikoa

Altitud: 233 metros.

Población en 2005: 229 habitantes.

Se encuentra a 45 Km de Pamplona y se llega a Arraioz a través de la N-121-B, que atraviesa el pueblo. Arraioz tiene un barrio, Mardea.

Destaca en Arraioz:

Desde el exterior de la localidad, los palacios de Jauregizahar (se puede observar desde la propia carretera que atraviesa el pueblo, a la izquierda), Jauregia de Vicuña (junto a la iglesia) y Zubiria (al lado del río):

  • Palacio de Jauregizahar. Palacio cabo de armería de nómina antigua. Mantiene el aspecto original de torre armera medieval. En esta construcción, sobre dos cuerpos de piedra, en los que abren vanos geminados y rectangulares, se alza una interesante estructura de madera vista que se conserva en buen estado. Culmina el edificio un palomar cuadrangular.
  • Palacio de Zubiria. Palacio cabo de armería de nómina antigua. Mantiene el aspecto original de torre armera medieval.
  • Palacio Jauregia de Vicuña. Palacio cabo de armería. Es el más antiguo de la localidad.

En Arraioz, junto a la iglesia, nos encontramos la plaza de guante o laxoa más bonita de las que se conservan. En ella podremos admirar la modalidad de pelota vasca más antigua que perdura en la actualidad.

La iglesia del Lugar está dedicada a Nuestra Señora de la Asunción. Es una construcción barroca con retablos neoclásicos en su interior y losas sepulcrales en el atrio porticado. En su jardín se pueden contemplar unos elementos muy singulares, las estelas discoideas.

En Arraioz, en el mes de mayo, se celebra la ceremonia denominada “Erreginak eta saratsak“. Consiste en la reunión de cinco o seis niñas que eligen la reina para ese año. Adornan a ésta con una corona de flores, llevando las acompañantes una banda de seda en el pecho. Una de ellas toca la pandereta y las demás cantan coplas de cuestación delante de las casas principales. Esta tradición sigue el esquema de una presentación ritual, su sentido iniciático queda reforzado con la mención de ciertos árboles y la aparente identificación de las muchachas con ellos. El árbol está unido en su simbología a la fertilidad de la tierra y también, por extensión, de la mujer.

Las fiestas patronales se celebran el primer domingo de septiembre.