09 de octubre de 2025 | Actualidad
Las mujeres del medio rural enfrentan múltiples formas de discriminación: por ser mujeres, por vivir en pueblos y por otras variables que se entrecruzan (edad, clase, origen, diversidad funcional, etc.). Eso se suma a que las condiciones de vida son distintas y más difíciles en el medio rural: empleo, vivienda, transporte... Además, la sobrecarga de trabajo de cuidados no remunerados recae de forma desproporcionada sobre las mujeres, limitando sus opciones de vida y trabajo, liderazgo y participación. Por supuesto, los estereotipos patriarcales también tienen su papel: las mujeres en los pueblos son consideradas “ayudantes o colaboradoras”, pero no propietarias, productoras, gestoras o líderes legítimas.